Why Vaccinate?

Protección para Usted, Su Familia y Su Comunidad

El regalo de la inmunización protege más que la propia salud de su hijo: lo ayuda a detener el contagio de la enfermedad a su familia, sus amigos y, en última instancia, a toda su comunidad.

Las enfermedades como la influenza, que pueden parecer molestias inofensivas para los niños y adultos saludables, pueden ser devastadoras para los abuelos y los bebés. Durante la temporada de influenza de 2012-2013, 5 niños de Colorado murieron  a causa de complicaciones de la influenza y 1,457 fueron hospitalizadas en Colorado debido a dicha enfermedad. La influenza es solo una de las muchas enfermedades prevenibles con vacunas de las que usted puede proteger a su hijo. Elegir la inmunización puede salvar vidas y, de hecho, las salva.

Proteger a su hijo mediante la vacunación también ayuda a proteger a los miembros vulnerables de su comunidad que no pueden vacunarse. No todos los miembros de la comunidad pueden vacunarse, pero todos se benefician de la vacunación. Cuando más miembros de una comunidad se han vacunado, menor es la probabilidad de que la enfermedad se transmita a los miembros en riesgo o sin vacunar de dicha comunidad. Las mujeres embarazadas, bebés, niños y adultos con enfermedades crónicas, los niños con ciertas alergias y los ancianos, dependen de los miembros de sus comunidades que se han vacunado para protegerse de enfermedades potencialmente serias. Este concepto se conoce como inmunidad colectiva o comunitaria.

Hay un amplio período de tiempo en el que los bebés son muy pequeños como para estar totalmente protegidos por las vacunas y son particularmente vulnerables a las enfermedades comunes, como la tos ferina y la influenza. Los bebés dependen de quienes los rodean, incluyendo a los padres, proveedores de cuidados, hermanos mayores y abuelos, para protegerse contra las enfermedades prevenibles. Su médico puede recomendar que todas las personas que estén en contacto con su bebé se vacunen contra ciertas enfermedades. Este concepto se conoce como “capullo de salud”. Cuando todas las personas en contacto con el bebé se vacunan, no pueden transmitirle enfermedades infecciosas a su bebé, lo que crea un escudo humano que lo protege contra las enfermedades.

Como la mayoría de los padres, cerca del 90 por ciento, vacuna a sus hijos contra ciertas enfermedades, tenemos la capacidad de proteger adecuadamente a quienes no pueden vacunarse. Esto permite que un muy pequeño porcentaje de niños cuyos padres deciden no vacunarlos también estén protegidos. La inmunidad colectiva es un factor esencial para garantizar que estos niños, junto con los miembros en riesgo descritos anteriormente, no se contagien de enfermedades prevenibles mediante vacunas. Cuando menos del 90 por ciento de los niños de una comunidad en particular se inmuniza, estos pequeños grupos de baja vacunación crean un ambiente en el que las enfermedades infecciosas pueden desarrollarse y transmitirse.

Inmunizar a su hijo le da la libertad de visitar a un primo recién nacido, aprender en el salón de clases o pasar tiempo con los abuelos sin miedo de contagiarlos de una enfermedad que pueda poner en peligro sus vidas. El acto de inmunizar a su hijo va más allá de su familia inmediata; cuando usted decide proteger a su hijo mediante la vacunación, lo inmuniza para el bien de todos.

Comparte esta página con tus amigos

1. De:
2. Para:
3. Título:
4. Mensaje: