Why Vaccinate?

Somos Muy Afortunados de Contar con las Vacunas

La meta final de los programas de vacunación es prevenir y eliminar enfermedades. A nivel mundial, las iniciativas de vacunación han eliminado exitosamente la viruela y están por eliminar la polio. La viruela era una enfermedad que mataba a uno de cada diez niños en la Europa del siglo 19 y que causaba unos 50 millones de casos en la década de 1950, dejando a los sobrevivientes de la infección con cicatrices y problemas de salud graves. Mediante enérgicas iniciativas de vacunación, la viruela se había erradicado completamente para 1977. Este éxito es la causa fundamental de las iniciativas de inmunización y de los programas de erradicación de otras enfermedades prevenibles mediante vacunas.

También estamos cerca de erradicar la polio salvaje a nivel mundial. Antes de la introducción de la vacuna de la polio en 1955, la polio era una de las enfermedades infecciosas más temidas, ya que generalmente infectaba a los niños y los dejaba paralizados. Solo en los EE. UU., se reportaron casi 500,000 casos de polio entre 1937 y 1997. Los padres prohibían a sus hijos que fueran al cine o a la piscina y que visitaran a sus amigos, por miedo a que sus hijos fueran los próximos en infectarse. Después de la introducción del Programa Nacional de Vacunas, que proporcionaba vacunas para los niños, los casos de polio disminuyeron drásticamente. Hoy en día, los niños estadounidenses vacunados ya no están en riesgo de quedar paralíticos ni de sufrir las mortales consecuencias de la infección de la polio. Las iniciativas internacionales de erradicación de Bill and Melinda Gates Foundation, Rotary International, y otras instituciones han reducido exitosamente la cantidad de casos de polio en 99 por ciento, pero aún queda mucho por hacer en Pakistán, Afganistán, Nigeria y Chad.

Para mantener en marcha este progreso global, debemos continuar vacunando a nuestros niños en los EE. UU. y apoyar los programas de inmunización global. Inmunizar a su hijo afecta de forma positiva a todas las personas del planeta.

Hay millones de niños de todo el mundo que no tienen acceso a las vitales vacunas. A menudo, los padres no pueden costear las vacunas esenciales o no tienen acceso a sistemas adecuados de salud que transporten y administren las vacunas. Organizaciones como GAVI Alliance y PATH están logrando avances en estas iniciativas pero requieren de dinero, tiempo e infraestructuras (por ej., acceso a clínicas) para coordinar un sistema que provea las inmunizaciones necesarias a todos los niños.

Cuando nos inmunizamos, también ayudamos a financiar los programas de vacunación de otros países. Los fabricantes de vacunas donan grandes cantidades de vacunas a programas internacionales. Esa simple inyección que le ponen a su pequeño ayuda a los niños de todo el mundo a iniciarse con buen pie. En los EE. UU., los padres son muy afortunados de contar con la opción de proteger a sus hijos con las vacunas. Cuando inmunizamos a nuestros hijos, ayudamos a que el mundo sea un lugar más saludable. 

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